lunes, 15 de junio de 2015

Cómo reconocer a una madre de fiesta


1.- Cuando una madre va de fiesta no se compra un vestido sino cuatro no porque haya cobrado la paga extra sino porque a) no sabe qué se lleva desde 1997 b) ya no reconoce su cuerpo y no tiene ni idea ni de los cortes ni colores que le favorecen con estas nuevas caderas que se agenció en el posparto y este color de enferma terminal y c) probarse prendas con dos boicoteadores lamespejos, balanceándose cual tarzanes en las tirantas de los vestidos de fiesta es prácticamente imposible cuando no peligroso para tu derecho de admisión en las tiendas del grupo Inditex.

2. - Cuando una madre va de fiesta precisa de más negociaciones con las abuelas canguro que los políticos en los pactos de investidura. Hojas de ruta, cesiones, intercambios de favores, cambios en el programa inicial y así hasta conseguir lanzar a los hijos a una hora prudente para que te dé tiempo a una restauración física completa y recogerlos al día siguiente una vez superada la resaca. Nunca antes. Aunque siempre hay una abuela canguro que llama dos millones de veces 'porque el niño quería hablar contigo' aunque sean las tres de la mañana y el niño tenga siete meses.

3.- Cuando una madre va de fiesta se viene arriba y se sube a unos tacones por encima de sus posibilidades, la suerte es que una madre siempre tiene un plan b en forma de manoletinas o de bailar descalza a lo Remedios Amaya, que el rollo slow se lleva mucho.

4.- Cuando una madre va de fiesta se lo bebe todo y lo baila todo como si fuera una abuela en una boda pero con más ansiedad, que nunca se sabe cuándo va a poder una repetir la hazaña fiestera.

5.- Cuando una madre va de fiesta no conoce ninguna canción a no ser que esté apuntada al gimnasio o tenga la radio del coche libre de los cantajuegos, Abraham Mateo, Violetta o los gemelos insoportables. Casi ná. Pero bailar las baila todas. Como si fuera su último día sobre la tierra.

6.- Cuando una madre va de fiesta se levanta como si acabaran de arrancarle todos los órganos vitales con un aspirador, ronca como un marinero fornido y aguardientoso y con la cabeza como si pesara dos mil toneladas. Con suerte la resaca sólo le durará una semana. O dos. Pero y lo bien...


9 comentarios:

  1. Que nos quiten lo bailao, lo bebido y lo que haga falta!!!!! JAJAJAJA

    Eneritz

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  2. Oleeeeeeeee, esa flor, que te quiten lo bailao!! Que bien!!

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  3. Tiene toda la pinta que lo has pasado bomba y que, desde luego, ¡hay que repetir! Besos.

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  4. Jajajaja como nos suena esto a todas las madres.
    El sábado pasado fui al concierto de Pablo Alboran a las Ventas y lo di todo antes que incluso de que saliera. Y eso que llevamos a la niña al concierto. Si no llega a ir.......

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  5. Jajajajaaaa...., dices verdades como catedrales..., se nota que nos conoces tan bien...jajajajajaa. El punto 6 es el punto, el punto en el que no pienso cuando me echo a volar con los demás puntos, así que el puñetero 6 aparece como por arte de magia a fastidiarme...y mucho. Pero lo dicho, a ver como me quitan a mí lo bailao, aunque sea la última en salir a la pista de baile, esperando ver como se baila aquello que suena y no hacer el ridículo. La de los churumbeles.

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  6. Y yo que pensaba que lo bailaba todo porque estaba haciéndome mayor, cada vez más cerca de los jubilados de Benidorm... ahora lo entiendo... jajajaja... es el afán por disfrutar como sea porque no sabes si esta será la última vez que podrás alinear los planetas para que las abuelas te proporcionen una noche libre.
    Y la música... si yo soy capaz de cantar los Cantajuegos del 1 al 10 y en su orden correlativo de canciones ¿Cómo voy a tener idea de lo que se baila en las discotecas? Eso sí, el "Chuchua" lo bordo jajajajaja
    Como queda poco para la próxima quedada "sólo madres" voy a ir poniendo los 40 en la radio del coche y que por lo menos me suenen las canciones y pueda seguir el ritmo minimizando el ridículo ;)

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