lunes, 20 de mayo de 2013

Madre sí hay más que una. 52.- La madre omnipresente

La madre omnipresente es la jefa de la AMPA y la que se apunta a todas las excursiones y viajes de fin de curso a acompañar al profesorado y a matar de vergüenza a su pobre prole pasados los 10 años.

La madre omnipresente se apunta de camarera en la barra de la asociación deportiva del barrio donde el niño juega al fútbol para recaudar dinero para el club y para las nuevas botas del equipo y en sus ratos libres hace de utillera y se ofrece como entrenadora suplente aunque su única relación con el deporte fueran las clases de preparación al parto.

La madre omnipresente se convierte en catequista el año en el que le toca a su hijo empezar las clases preparativas para hacer la comunión y lee en todas las misas y organiza todas las convivencias y se apunta la primera a la mesa de la Cruz Roja y a la del Domund mientras sus chiquillos, hucha en mano, se esconden por las esquinas para ganar algo de intimidad solidaria y no acabar lanzándole la hucha a la frente.

La madre omnipresente se hace de los Boy Scouts y se aprende el árbol genealógico del lince ibérico con tal de poder acompañar a sus nenes en los campamentos y hacer el indio en los fuegos de medianoche para alegría de los hermanos pequeños y lamentaciones de los mayores que ven frustrados sus deseos de tontear con la niña de la tienda de al lado mientras su madre siga haciendo el baile de la amistad con un gorro mexicano en la cabeza.

(Nivel de identificación personal con 'la madre omnipresente' 0 sobre 10)

Y repetimos:
Cada lunes, un nuevo modelo de madre en ‘Madre sí hay más que una’. Entendemos que son tipos muy puristas y que más de una podéis picar de varios a la vez, pero de cualquier manera, hagamos autocrítica y encasillémonos, será divertido!! Los que no seáis madres podéis encasillar a las vuestras, a vuestras hermanas, a vuestras amigas o a vuestras mujeres… que todo sea crítiqueo y algarabía. Eso sí, que conste que desde ‘Hija no hay más que una’ no queremos juzgar a ningún prototipo de madre, o no mucho al menos, así que, por favor, que nadie se ofenda que nos va a tocar a todas… pero entretanto, a divertirse!

sábado, 18 de mayo de 2013

Publicidad, sobornos y otras maravillas. Lets Family y sus canastillas gratis


Tener un bebé es caro, más caro si me apuran que comprarte un Amazonas de Loewe, aunque sin duda es una mejor inversión, y lo digo yo que soy una fan muy fan de los bolsos caros y bonitos y muy tendente a la frivolidad. Pero claro, un bebé es un bebé con sus gorgojeos, sus manitas regordetas y su carita chiquita y ese olor como dulzón y esas risas matutinas y todas esas cosas que hacen que los bebés sean la mejor inversión del mundo mundial, en dinero, en tiempo y en malvivir.

Pero costar, cuestan una pasta, en pañales, en cremitas, en leche, cereales, chupetes, biberones, en carritos, en cunas, minicunas, bañeritas y en un sinfín de cachivaches que una compra en cuanto empieza a asomar la bartola, unos más útiles que otros, algo de lo que se da cuenta toda madre primeriza a los tres meses de hacer el tonto. 

Yo para la pelirroja compré un arsenal de ropa y pijamas –que la mayoría ni le valían por talla- y un montón de artilugios que me aseguraron que eran lo más y que creo que usé un par de veces antes de regalárselo a otra madre primeriza, con nocturnidad y alevosía, para quitarme el trasto de en medio y hacerle creer que no se podía vivir sin eso. Estafa maternopiramidal lo llamo.

Y ahora con cigoto, pues estoy más avispada y aparte de que apenas me queda nada del pelirrojismo porque sucumbí a mis deseos antidiógenes de tirarlo o darlo todo y de paso minimizar las posibilidades de volver a ser madre –pobre ilusa de mí-, ya sé qué cosas hacen realmente falta y cuáles sólo sirven para darte golpes en los tobillos por las noches, cuando te levantas a cambiar pañales con el piloto automático en modo on.

Pero de cualquier manera, sigue siendo caro porque son muchas las cositas que hay que ir comprando aunque sólo sea para la canastilla y además luego están las cosas que compras de una marca y no te acaban de convencer y acabas sustituyendo por otra y así hasta que das con la tuya.

Por eso me hizo tanta ilusión la propuesta de Lets Family, -una completa comunidad online para embarazadas, mamás, papás y familias, que ofrecen todo tipo de información, consejos, trucos e intercambio de ideas sobre la maternidad desde antes de la concepción- de regalar a toda embarazada o mamá con un nene de hasta 5 meses, una canastilla llena de muestras de productos de bebé e información sobre la crianza, ‘by the face’, sólo por registrarte y sin compromisos de ningún tipo. Y yo no sé a vosotros, pero a mí me viene de fábula… porque a esas cositas siempre acabas dándole uso y además te permite probar cosas nuevas sin coste alguno.

Y el envío, que se hará cuando el bebé tenga 4 ó 5 meses, también es gratuito y llega hasta cualquier punto de la Península y Baleares, listo para disfrutarlo.

Y es que en Lets Family son expertos en canastillas porque, además, son los responsables de hacer llegar algunos de los maletines que se nos entregan gratuitamente en los centros de salud, así como del famoso libro ‘Consejos de tu matrona’, que he de decir que la menda se lo leyó enterito mientras engendraba al pelirrojismo. Y por si esto fuera poco, en su web hacen sorteos sobre otros tipos de canastillas y un sinfín de productos para el bebé y la mamá. Un no parar, vamos.

Así, que ya sabéis, si tenéis un cigoto en vuestro interior o un bebé menor de 5 meses, apuntaos… ¡Yo ya lo he hecho! Y frita estoy porque me llegue…

¡Pasad y solicitadla!


viernes, 17 de mayo de 2013

Algunas dudas sobre cigoto


1.- ¿Pelirrojo o moreno? He aquí la cuestión. Se supone que no es fácil engendrar un hijo pelirrojo y no por la guerra que dan –que también- sino porque dicen que es una mutación de noséqué gen y que han de darse unas circunstancias complejas para el asunto, pero ya sabéis que yo soy experta en cuestiones difíciles –fijaos que sobrevivo embarazada cual ballenato y tirando de la bestia parda al mismo tiempo-, así que todo es posible. Si hablamos de preferencias personales creo que prefiero moreno, porque para ser pelirrojo tiene que ser muy guapo o guapo al menos, pero un callamen pelirrojo o rubio es lo peor, vamos que moreno disimula y no las tengo todas conmigo en que cigoto sea un bombón. A saber.

2.- ¿Normal o gigante? Si hago caso a mi ginecólogo mi hijo no sólo será jugador de baloncesto –como sea tan feo como Gasol, lo desheredo- sino que nacerá con 8 kilos como los niños egipcios ésos que salen en los telediarios y parecen un sharpei de la de pliegues y mollas que tienen. Que a ver, que a mí me gustan los niños grandes, pero tampoco que tenga que ponerla ropa del pater para salir del hospital.


3.- ¿Superaría mi bartola un récord Guiness? Tengo la barriga tan, tan, tan grande que la gente cuchichea a mi paso como si fuera una mujer de tres cabezas y las señoras me miran con preocupación por si empiezo a dilatar en la cola de la panadería a pesar de que aún me queda un mes para cumplir. La cuestión es, ¿significa esto que el niño va a hacerme estallar el útero antes de las 40 semanas? ¿se asomará cigoto a mi ombligo como el muñeco ése que le salía de la barriga a un tipo en Desafío Total?

4.- ¿En qué semana nacerá? ¿Llegaré viva a las 40 semanas, saldrá disparado antes o me lo sacará el ginecólogo antes de que acabe por aplastarme todas las entrañas y hacerme un tartar con los riñones?

5.- ¿Será guapito o un callo malayo? En las ecos que me ha enseñado el gine sale la mar de mono, las cosas como son, pero claro, a la hora de la verdad, la cosa cambia y mucho y si sale moreno, las cejas corridas son prácticamente un valor seguro.

6.- Tengo muchas más molestias que en el primer embarazo porque a) soy una vieja pelleja b) soy una madre agotada a la que no dejan descansar c) cigoto va a salir en breve d) he de irme a Bali

Hagan sus apuestas.