miércoles, 19 de junio de 2013

Crónica de un nacimiento anunciado. Parte II


Obviamente, aquella tranquilidad que se respiraba en la habitación cuchitril no duró más de treinta segundos, el tiempo aproximado que precisó el familieo en invadirla con el habitual jaleo que nos suele caracterizar, muy al estilo ‘Mi gran boda griega’, pero en peor. Así que nada más que ponerme las banderillas en forma de vía  y engancharme unos pocos de sueros, empezó a llegar la comitiva de cerca de 20 personas que se fueron apretujando en la habitación para dar cada uno su opinión no pedida sobre la habitación en sí misma, mi opción de cesárea programada o la elección entre anestesia epidural o general, a grito pelado como en un parlamento ucraniano –pero sin agresiones físicas al menos no por el momento- y con argumentos muy surrealistas e inventados, todo ello dejando tiempo para terminar una porra que habíamos hecho sobre si cigoto sería o no pelirrojo, si pesaría o no cual elefante africano y alguna otra cuestión adicional, básicamente porque nos gusta el cachondeo y la algarabía y estamos todos majaras.

Y en mitad de ese caos, que incluía al pelirrojismo y al primo Ale -idea fantástica de la mamma- saltando por la cama con los zapatos puestos, pegando alaridos cual hienas salvajes y matándose vivos como siempre, yo perdí el miedo a quedarme tiesa en la mesa de operaciones, cualquier cosa con tal de salir de aquel infierno, así que cuando el gine vino a buscarme lo vi como una aparición de la mismísima Virgen del Carmen.

Después de la otra cesárea en la que empezaron pinchándome la epidural y terminaron con la general por aquello de que no me hacía efecto, pero eso sí, dejándome lisiada durante cerca de un mes con la cabeza de las dos mil toneladas, esta vez pensé en pasar de epidural y ponerme directamente la general que una es gafe por naturaleza y quién sabe si aquel pequeño hobbit de cejas peludas que me pinchó la otra vez no era en realidad el culpable del asunto sino mi espalda torcida y mi suerte maltrecha.  Pero no. Al final por presión popular y por la insistencia del ginecólogo decidí dejarme llevar y ponerme la epidural. Con la boca chica, eso sí, para poder echarle la culpa si volvía a acabar como la madre del Rey.

Y entré en quirófano y me sentaron sobre una camilla a la que a Calista Flockhart se le hubieran salido las caderas, con mis doscientos sueros reliados por la muñeca, mi gorro verde de ‘notieneusteddignidadalguna’ y mi camisón de enferma que me hicieron arrancarme como a una cualquiera en cuanto llegó el anestesista con su mascarilla verde, su aguja infernal y lo que es peor, con las mismas gigantocejas de la otra vez. Vamos, que de todos los quirófanos del mundo, había tenido que entrar en el mío. Otra vez.

Pero antes de poder protestar y hacerle una llave tipo Chuck Norris enfurecido y apartarlo de mi persona y mi columna vertebral, me clavó su aguijón mortal y las piernas empezaron a pesarme nivel tanque de hormigón y se convirtieron en las piernas de otra persona, más bien de una persona muerta con obesidad mórbida, en una de las sensaciones más extrañas del mundo mundial.

Y me pusieron una cortina azul a modo de telón para que no pudiera ver la sangría que se sucedía al otro lado, como si alguien que no fuera Dexter quisiera ver aquello,  y tras unas cuantas sacudidas como si estuvieran desempolvando una alfombra, unas ganas terribles de echar la pota -que mi nuevo muy mejor amigo el anestesista solventó con un suero de Primperán- y unas risas con mi ginecólogo, el otro cirujano, la matrona lánguida y el anestesista de cejas peludas como si estuviéramos en la terraza de una cafetería en lugar de una operación a útero abierto, de pronto se hizo el silencio y antes de que pudiera preguntar en mi nivel de paciente hipocondríaca si algo iba mal, Nicolás rompió a llorar.

Y ya no importó ninguna otra cosa.

35 comentarios:

  1. oooh...es que es tan precioso el momento en el que ves a tu bebé por primera vez...Deseando la parte III. Besotes

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  2. Hiciste bien en ponerte la epidural que la anestesia general siempre tiene más riesgo.
    Pues tu lo has dicho, cuando oyes que llora, que todo está bien ya no importa nada más.

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  3. Uf...me has hecho revivir la cesárea de mis hijos. Aunque mi anestesista era una chica joven, mona y encantadora que me acariciaba el pelo para que me tranquilizara. El momento en el que oyes el llanto, y te das cuenta de que llevas sin respirar un rato es...uf...en mi caso fue dos veces seguidas, a las 7.37 y las 7.40 de la mañana, y no lo olvidaré nunca.
    Halaaaaaaaaaaaa, llorando otra vez!!!!

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  4. Enganchaita me tienes!!!! Lo primero que hago cuando cojo el teléfono es mirar el face a ver si ya has subido el post... Me encanta como escribes y tus historias maternales que así las mías no parecen tan malas jejejeje...

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  5. Oooooh! Me venía riendo entre dientes (porque tu familia es tan clavadita a la mía que estoy por pensar que somos primas, que en esas reuniones siempre hay tanta gente que no es descartable...) y me has hecho emocionarme al final. Vi a Nicolás en facebook y enamoradita me tiene. Qué achuchable!

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    1. Nosotros somos como una familia italiana que vamos 15 a cualquier sitio!! jajjaja

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    2. Pues...asi es mi familia tambien!. El dia q di a luz, eramos en la habitacion...por lo menos eso, unos 15-18... Menos mal q estabamos en una habitacion individual...jejjej!.

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  6. Contigo pasamos de la risa a la emoción en cero coma dos.. que bien escribes puñetera... te voy a pasar mis memorias para que me las transcribas a papel.. jaja
    Un besazo

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  7. Que biennnnnnnnnnnn!!!!!!!! Esta cesárea ha sido chupada! A pesar del anestesista cejudo.....mmmm...... yo desde lo mío sospecho de todo tipo de gente con bata blanca, y más si llevan una aguja en la mano. Que miedito tuviste que pasar, menos mal que fue relativamente rápido.

    Habrá tercera parte?? me he quedado no sé, como a medias! Que pasó después? Te dejaron ver a Nicolás, le diste un besito y se lo llevaron? Tuviste que estar en reanimación? Te subieron con el peque a la habitación? A mi es que me anestesiaron enterita según salió, lo vi pasar volando por encima mío y pum, esa es la última imagen que tengo. Desperté dos horas y algo después en mi habitación, con mi marido y la niña no estaba. En fin, una mierda de parto si quieres que te diga la verdad. Así que espero que esta cesárea tuya haya ido mejor (que la primera está claro que sí, aunque sea porque no te han dejado la cabeza de la madre del Rey).

    Y como pudiste dejar que se juntara todo la familia en tu habitación? Madre mía, si lo que necesitas es paz y tranquilidad...buffff... menudo estrés! Se ve que eres buena gente, yo les hubiera dado un bufido a todos, jaja! Las hormonas del embarazo me tienen en estado borde y desagradable permanente.

    Besos!

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    1. Claro que habrá tercera... y hasta cuarta!!!
      Jajjajaja, cualquier evento familiar se convierte en la boda de Lolita, pero si te digo la verdad los echaría de menos si no estuvieran... Cosas de trastornada! jajja

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  8. Ains me has recordado a mi cesárea, yo entré temblando del miedo y salí con una sensación la mar de estraña. En el quirófano solo recuerdo a tropecientas personas a mi alrededor y al anestesista que me iba contando la cesárea punto por punto en plan locutor de radio.
    Sentí salir al niño y cuando quise preguntar por la niña me dijeron que ya me estaban cosiendo jejeje asique te puedes imaginar lo nerviosa que estaba.
    No pude verlos y solo escuché llorar a la niña asique en medio de la sangría me dió por imaginar que algo horrible había pasado y que nadie me lo quería contar.
    Yo no tuve a nadie en la habitación, el vivir en una ciudad diferente a la de origen hizo que no tuviésemos visitas incómodas, fué cesárea programada de un día para otro y mi marido llamó por la mañana a nuestros padres para avisarlos, de tal forma que mis peques nacieron casi al tiempo que llegaban nuestros padres y cuando a mi me llevaron a la habitación después de la recuperación ya todos se habían ido.... y tuvieron que pasa 20 días hasta que vieron a los peques que estaban en neonatos donde solo podíamos entrar los padres... un besote y enhorabuena por Nicolás...

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    1. Envidio esa tranquilidad hospitalaria! jajaja

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  9. Ooooh, qué bonitoooooo. ¿En serio la camilla era tan excesivamente estrecha? :O

    ¡¡¡Cada día me gustan más tus textos!!! Estoy deseandito que llegue el de mañana!

    Por cierto he visto a los herederos en Facebook. Qué niños tan guapísimos tienes :) Son de anuncio de la tele. Preciosos.

    Besos

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    1. Exageradamente estrecha!!! Yo creía que me iba a caer en cualquier momento!

      Muchas gracias!! Desde luego, parecen guiris!!

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  10. Me ha emocionado el momento final ya tengo ganas de que me toque a mí.De momento a esperar hasta octubre.

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  11. Bonito,muy bonito este post,emociones arrancadas del recuerdo de mi primer parto,lo mismo,unas charlas entre ellos,yo preguntando si habían acabado y el churumbel mayor que se pone a llorar,mi primer beso,nuestra primera mirada,porque los ojos abiertos como platos traía,que me ablandan mucho estas cosas,gracias por ello.El segundo fue anestesia general,tardé muchas horas en ver al churumbel y me quedó una pena.La de los churumbeles.

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  12. Ainsss que me alegro por vosotros jejeje.
    Enhorabuena, felicidades, y todos mis buenos deseos para los cuatro.
    Besazos.

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  13. Sólo de imaginarme toda esa cantidad de gente dentro de la habitación mi nivel de estrés alcanza límites insospechados pero, como dices, una vez que lo tuviste ahí, todo lo demás era secundario. Jajaja. Un besote!!!

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  14. Enhorabuena Flor!

    Me alegra ver que no soy la única que piensa que una cesárea puede ser tan bonita como un parto natural.
    La tuya se parece mucho a las mías y son sin duda los momentos más especiales que he vivido... y preparándome para la tercera!

    Muy bonito tu Nicolás (lo debe dar el nombre, jijiji)

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  15. Yo nunca he pasado por cesàrea, de hecho era mi pesadilla, no queria ni nombrarla. Creo que lo importante es que cada una tenga el parto que desea y que se respete su condicion de mujer. Muchas felicidades, Flor.

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  16. Uau que realista todo, me pareció revivir el mio! jo como haces para estar recién rajá y con dos churumbles y escribir así de bien! te idolatro por siempre, tu Maria del Monte

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  17. Flor eres increíble relatando.

    La última línea me ha hecho llorar. ¡Ay!

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  18. Ohhhhhhh! Me ha encantado el final ^^
    Tu prima Elena :D

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  19. Enganchada me tienes...
    Mi primero nacio ya hace 24 añazos y vino por el metodo tradicional. Es decir, mi menda aullando cual loba huarga, y la gente de paritorio sin hacerme ni puñetero caso, mientras yo pedia una cesarea de urgencia a berrido pelao. Recuerdo como si fuera ayer, que entro una matrona negra como la Mami de lo que el viento se llevo, con los brazos en jarras preguntandome a que venia semejante escandalera, y al decirle que me dolia muchisimo y que por favor me lo sacaran ya, me dijo... Portate bien, que en el cuarto de al lado hay dos niñas que estan como tu, y a ver si las oyes...
    Yo le dije entre lagrimas, hipidos y sollozos varios..."Clarooo, por que a ellas no les dueleee". 23 horas duro el suplicio...
    Pero el momento de ver a mi gordo mofletudo, despues de tanto tiempo,... no se puede explicar con palabras, ya me entendeis. Buenisimo, y super callado... le llamaban el mudito. Solo comia y dormia... hasta que llegamos a casa, pero eso ya es otra historia...

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  20. Que bonito Flor!! Me has recordado como fue la mía...
    Ayer vi a tus herederos en Facebook y son preciosos. La pelirroja es guapísima y Nicolás para comérselo entero a bocaitos!
    Felicidades por los dos!
    Un beso

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  21. Flor, muchísimas felicidades! He estado fuera unos días y acabo de enterarme justo ahora. De verdad, mi más sincera enhorabuena :-)

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  22. Enhorabuena y felicidades porque todo saliera bien.
    Lo de los familiares es algo normal, a lo mejor si no vienen ya los estás criticando y anotando quien no ha venido en una libreta para tu luego hacer lo mismo jajajaja.

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  23. Enhorabuena!! Nos alegramos de que todo haya salido bien!! A la familia ni caso o un segurata en la puerta

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