miércoles, 7 de agosto de 2013

Conclusiones de un largo día de piscineo


1.- Que el número de niños nunca debe superar al de adultos a menos que quieras acabar con un soplo al corazón y con los ojos doloridos y fuera de las órnitas, girándolos como Marujita Díaz sin descanso para buscarlos entre el gentío y contando que estén todos para que cuando encuentres al último, se te pierdan los dos primeros y cuando los localizas, el último ya está cabeza abajo coqueteando con dejarse la nuca en los bordillos.

2.- Que por mucho que hayas ensayado la postura ‘asíparezcomásdelgada’ frente al espejo, en una jauría de este calibre has de olvidar cualquier atisbo de elegancia y agacharte con el culo en pompa cuantas veces lo requiera el niñerío para recoger manguitos, echar crema en los empeines, atar sandalias, sacar de la piscina, correr tras ellos o morir de agotamiento en el césped. Si alguien te grabara y luego te lo pusiera, negarías ser esa maruja que grita y se agacha como un recolector de boniatos.

3.- Que los niños son niños y las niñas, niñas y que por mucho que la pelirroja quiera jugar a los juegos de los varones, cuando empieza la lucha cuerpo a cuerpo, las ahogadillas nivel interrogatorio iraquí y los balonazos en el cogote, se retira cual señorita de bien a jugar con sus tazas de plástico sirviendo tés con sobredosis de cloro a todo el que se le ponga delante.

4.- Que da igual cuantas veces se lo expliques o los amenaces con un rito budú, siempre van a tirarse de cabeza a tres milímetros de a) la escalera b) el bordillo c) tu cabeza.

5.- Que por mucho que fantasees con la idea de hacer unos largos en silencio, recolgarte en el bordillo y divagar sobre el protocolo de Kyoto o el Art Nouveau alemán  o tumbarte en el césped a coger moreno, al final acabas amorancada viva al filo de la piscina maldiciendo en arameo o, como mucho, sentada en la piscina pequeña –más conocida como el lago de la orina- adonde has bajado con contorsiones antisensualidad, achicharrándote la espalda y tratando de mantener una conversación decente, mientras los niños te maltratan a) disparándote chorros de agua a la cara b) dándote raquetazos en la nuca c) balanceándose de tu pelo o d) todas las anteriores.

19 comentarios:

  1. Buenos días, sencillamente genial.
    Real como la vida misma. Me has alegrado la mañana y yo que creía que era imposible.
    Besitos, Eva

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro mucho!! Seguro que el día sigue mejorando!!

      Eliminar
  2. XD!
    Eres divina!! Incluso recogiendo boniatos, ay no, manguitos y tacitas de té!

    ResponderEliminar
  3. Jajaja... buenísimo y real a partes iguales!!!

    ;D

    ResponderEliminar
  4. Ohhhhh Dios mio, no lo he vivido nunca, pero me lo puedo imaginar. Cuanto estrés en un mismo día... y encima en bikini!! Creo que aún no estoy preparada psicologicamente... Y no sé si llegará a estarlo algún día (creo que no).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo nunca dije que estuviera preparada... jajjaja

      Eliminar
  5. calla calla que yo me voy ahora a la piscina... 4 adultos y 6 niños.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aún estás a tiempo de hacerte la muerta!!

      Eliminar
  6. Siempre me he preguntado por qué tengo tanta aversión a las piscinas y creo que acabo de dar con la respuesta. Un besote.

    ResponderEliminar
  7. Eso sin contar que 'ya zé nadar zolito zin manguitos, mira, mira cómo lo hago que ya zoy mediano (porque mi hijo no es ni pequeño ni mayor, es mediano, según él)' lo que te obliga a estar las tres horas metida en remojo vigilando que el niño no se te ahogue y, en mi caso, con el 100% de posibilidades de coger una cistitis. Ay!!!.
    Patricia Cano

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Madre mía, sí!! Eso tiene un post propio! La tarea de los manguitos es muuuy dura!!!

      Eliminar
  8. Con lo que más me he reído es con lo del "Si alguien te grabara y luego te lo pusiera, negarías ser esa maruja que grita y se agacha como un recolector de boniatos." Si es que es talmente así.

    ResponderEliminar
  9. Mis últimos años en la playa los recuerdo con pavor: dos madres y seis churumbeles, la mayor de los cuales contaba 6 añicos.
    Creo que no se necesitan más palabras.........Excuso decir que no he vuelto a pisar la arena.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  10. El lago de la orina!!!! JAJAJAJAJAJAJ!!!!!!

    ResponderEliminar