jueves, 12 de diciembre de 2013

Abueladas. 1.- De manías y discursos surrealistas


Las abuelas te sorben la vida. Eso es así. No las madres de tus padres. Esas no. Ésas te cuidan y te inflan de comida cada vez que vas a verlas y aunque le expliques que estás a dieta estricta tienes que acabarte el bocadillo de quince centímetros de alto y el plato de cerezas de El Jerte que una vez se te ocurrió decirle que te gustaban y desde entonces tienes que comerte kilo y medio cada vez que la visitas. Ésas no. Las otras. Me refiero a las abuelas de tu prole. Ésas sí que dan guerra.

En mi caso particular, la piedra dura de roer es la mamma, inasequible al desaliento e incombustible como todo rottwailler, que vigila cada uno de mis movimientos y no escatima en consejos y críticas aunque se refieran al filillo blanco de la rueda del cochecito que sólo usas para ocasiones especiales. La cuestión es dar guerra.

Así si le pongo el gorro al niño, lo voy a cocer y si se lo quito, lo voy a resfriar y con los buzos y chaquetones tres cuartos de lo mismo, que la mamma tiene un termostato libre que fluctúa cada quince minutos en función de lo que yo decida ponerle a la prole.
Que si la niña va sin camiseta interior, me echa los perros, pero si quiere quitarse el abrigo en plena calle, la deja por aquello de que ‘sudar es mucho peor’. Y así con todo.

Luego está el tema de agua que tiene a mi Cigoto con la barriga como Don Pimpón de los lingotazos de agua que le mete, que a la mamma le da ansiedad pensar que tiene sed y no lo puede pedir, ‘como nada, mamá’, le digo yo… ‘igual le pica una oreja y tampoco lo sabemos’ y entonces se le ponen los ojos de loca, me lo desnuda y lo soba por todo el cuerpo para quitarle la presunta picazón.

Pero con el agua es ansia pura y no vale dársela en biberón, no me pregunten por qué. Tiene que ser en cuchara que se ve que quita más la sed porque ¿quién no ha visto a un beduino beber a cucharadas en el desierto? Pues eso. Con el consecuente empapamiento de pelele y espurreamiento masivo.

Y me regaña nivel Rottermeyer porque la niña no come casi de nada y cuando vamos a su casa y le dejo manga ancha para que le haga de comer lo que quiera y la obligue, a la segunda cucharada espurreada contra el frigorífico dice ‘Anda pobrecita, si es que le va a dar algo del asco que le da’, pero al día siguiente vuelve a regañarme porque la niña no come nada.

Pero lo mejor de la mamma son sus discursos, que si alguien la escuchara pensaría que mi hermana y yo tenemos a los niños encerrados en jaulas como en las Urdes y de ven en cuando les lanzamos un mendrugo de pan.

Así, si me llama por teléfono y Cigoto está protestando me dice ‘Anda, no seas mala y cógelo, pobrecito, no ves que tiene miedo?’ ¿Perdón? Miedo tengo yo, que tengo los brazos temblones de portar los 10 kilazos de pelirrojo día y noche y lo que estoy es recogiendo la casa… Y le encanta decir cosas del tipo ‘Ay, qué lástima de mi niño con lo chiquitillo que es’ y claro la gente me mira como si es que yo no lo tocara ni con un palo.

Y ayer mismo, que bajamos de compras, cuando nos despedimos en mitad de la calle al lado de un grupo de señoras que imagino que habrían quedado para una cena de Navidad, le da un beso a la niña y me dice con la mano en el pecho como si me estuviera pidiendo un trozo de hígado para un trasplante ‘Anda, por favor, ahora cuando llegues dale algo de comer a la niña y un poquito de agua, angelito’ … Y, claro, las señoras me miraron como si yo tuviera a la niña atada en un desván y antes de que pudiera replicar, añadió … ‘Y cuídala, cuidala, pobrecita.’

Y entonces las señoras empezaron a cuchichear como si yo fuera una madre en rehabilitación pero antes de replicar me miré en el cristal del escaparate y me vi con la cara desencajada, la mirada perdida y hasta una joroba de cansancio extremo y miré a la niña que tenía restos de chocolate hasta en las pestañas y los pelos de Krusty el Payaso tras una pelea con un lince ibérico e iba dando traspiés con unos pisacacas que le compré porque eran monísimos pero que le van grandes y me di cuenta de que nadie iba a creerme…

Y juraría que vi cómo le brillaba el ojo como al malo de Willy Foog. 

29 comentarios:

  1. Jajajajajaja. Mi madre, y todavía yo no soy madre, ya es una abuela de esas...no quiero pensar el día que tenga un hijo o hija...Pero peor es la madre de mi marido. No en este sentido, sino en el sentido de la suegra choni que describiste.

    Ay tu madre...."y cuídata", dice...Jajajajajjaja. Lo que se pensarían las señoras cotillas de al lado, jajajaja

    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  2. Esa es mi suegra!!!! Jajaja! Dios mio que horror...
    Me tenía que haber casado con un huérfano!

    ResponderEliminar
  3. Ay señor qué miedo... ¡¡Esa es mi madre y aún no es abuela (lo será en menos de dos meses si no exploto antes)!! He entrado en estado de shock...

    ResponderEliminar
  4. Mi padre me dice veces cuida al niño eh! Y su padre ten cuidado con mi niño que no le pase nada malo que te mato , parece que lo han parido ellos....Dios a mí si me espurrea la comida se lleva un galleton , ya ves qué bruja soy jaja

    ResponderEliminar
  5. Igualita, pero igualita, que mi madre...Encima, cuando me llama para avisarme de que hace mucho frío y abrigue bien a los nenes y le contesto: "no, mamá, pensaba sacarlos desnudos y descalzos a la ventisca", se ofende y me dice: "pero que desagradable eres, Eva María". Y luego se dedica, si va algún día que yo no puedo a recoger a los niños al cole, a decirle a todas las madres con las que se encuentra que es que los abrigo poco, aunque los niños lleven 7 capas de ropa y vayan sudando como pollos...

    Y lo peor...¿ese es mi futuro? ¿torturaré yo así a mi hija cuando sea abuela? Miedico...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajjajajajajjajajajajja... Igualita a mi madre!!!!! Y sí, seremos así me temo! jajajjajajja

      Eliminar
  6. Ayyyy... me da que mi madre va a ser así en cuestión de dos meses!!! Desde que sabe que estoy embarazada no para de decirme que no me estoy cuidando!!! estoy teniendo un embarazo muy bueno, gracias a Dios... por lo que me cuido lo normal, ni más, ni menos... el finde le dije que salía a andar una horita por un parque de al lado de casa y me dijo que me iba a fatigar demasiado (ni que me fuese de trekking por la selva amazónica...). Me da que cuando salga el peque va a ser clavadita a la tuya!!!

    ResponderEliminar
  7. Jajajaja, menos mal que no te toco de suegra :)
    Pero bueno, tolerancia mujer, que nadie nace sabiendo ser abuela, eso tambien se aprende :)

    ResponderEliminar
  8. Jajajaja. Pues ya les diste material a las señoras para tooooda la cena. Espero que no tengan blog. Besotes!!!

    ResponderEliminar
  9. Jajjjaj...,lo tuyo no tiene cura,te sale material para post tan buenos por todos lados,abueladas no tiene desperdicio.La que a mí me ha tocado,me toca bastante aquello con el tema comida,lo más gracioso es que cuando vamos tiene preparada la comida preferida de los churumbeles,con la ropa también me toca algo,sobre todo cuando se me ocurrió llevarlos con una camiseta negra,de los cortes de pelo algo oigo....,no,si a este paso veo que tengo cuerda para un post jjajjajjajLa de los churumbeles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajjajajjaja, abueladas va a ser una sección, me temo...

      Eliminar
  10. Jajaja, me has matado con el último comentario, el ojo brillante del malo de Willie Fog, jajaja

    ResponderEliminar
  11. ¡que suerte tienes de tomártelo con humor! Madre es igual y me ha dicho cosas que me han apenado mucho. Tiene esa vena "victimista" de muchas mammas españolas. Mi marido no está para nada acostumbrado y una vez la mandó a callar y desde entonces ya no se hablan...no veas que mal rollo. Llevan más de dos años así.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uff, qué mal! La mamma no es victimista, todo lo contrario, es guerrera hasta el terror!!! Casi sería mejor víctima, digo yo...
      Suerte con lo tuyo, imagino que ha de ser complicado...

      Eliminar
  12. Que horror, esto es universal!
    Nada de lo que le compremos a "su princesa" (ropa, juguetes, galletas...) es bueno, o por lo menos no es tan bueno como lo que le compra ella ¬¬!
    Por poner un ejemplo: Le festejamos a la nena su primer cumpleaños en casa con casi pura familia y los mas allegados, y al siguiente mes le organizó una fiesta sorpresa en un local super grande con piscina y 100 invitados (suyos).
    Faltando 10 minutos para que empezara la bendita fiesta, me avisa y me manda a poner guapa a la festejada, le di varias opciones de vestidos y me dijo que yo decidiera. Llegando al local vio a la niña y me dijo: ¿No tenía algo mejor? Le hubieras puesto el blanco.
    Adivina quien le regaló el vestido blanco.

    ResponderEliminar
  13. Caramba, Flor...no sabía que conocieras a mi madre! ¿O estabas hablando de la tuya? Besos

    ResponderEliminar
  14. No quiero crear polémica, pero cuando mi heredero era bebé, tras 5 meses de infierno insomne, decidí aplicar el método Estivill...en aquel momento me pareció lo mejor y funcionó, aunque hoy no lo haría. Bueno, el caso es que vivíamos con mi madre...y hubieras visto las miradas asesinas que me lanzaba paseándose como alma en pena, en camisón, por el pasillo a las tantas de la mañana, transmitiéndome pensamientos de "eres una madre desnaturalizada maltratadora, voy a llamar a los servicios sociales para que te encierren y poder cuidar yo del angelito"...como si a mí no me doliera escucharlo llorar! Muchas veces pienso que cuando yo tenga nietos voy a respetar cada decisión de los padres, pero sabes qué Flor? Creo que esto es como lo de las "frases de madre"...cuando eres nomadre siempre juras y perjuras que jamás se las vas a decir a tus hijos, y un día te descubres con horor diciéndoles cosas como "ni pelota ni peloto, tira p´a casa!"...Bueno, pues con lo de ser abuela, me da a mí que va a ser lo mismo...y si no, al tiempo. Cuando la pelirroja tenga su primer churumbel, me cuentas!

    ResponderEliminar
  15. Mi madre siempre me dice anda cuídala y yo siempre contesto: vale,como si fuera hija mía.

    ResponderEliminar