viernes, 9 de noviembre de 2012

Resignación maternal


Yo quería tener una niña fina y mona como aquella compañera de colegio de ojos azules y sonrisa perfecta que no gritaba nunca –era mala, pero no gritaba que era lo importante- ni se despeinaba jamás ni en clase de gimnasia ni jugando al elástico en novena posición mientras las demás sudábamos la gota gorda y nos enganchábamos los jerseys en la reja o nos los llenábamos de relleno de bollycao o nos lo poníamos como capas para hacer el majara mientras chillábamos como hienas enfurecidas ovulando…

Yo quería una niña fina como aquella otra compañera de instituto que si hubiera estudiado en un instituto de película americana de ésas que me pirran aunque lo niegue en público –que yo sólo veo a Coppola y a Kurosawa- hubiera sido la capitana de las animadoras, la reina del baile de primavera y el premio a la mejor melena de nuestra promoción aunque lloviera a cántaros o le cayera una tormenta de granizos a primera hora de la mañana. Ella siempre estaba perfecta para una sesión de fotos mientras que las demás hacíamos lo que podíamos con esos extraños ropajes que usamos en la adolescencia cuando los padres ya nos daban cierta libertad y empezábamos a creernos modernos con peinados con tupé y pitillos con estampado de sofá de anciana.

Pues eso, que yo quería una niña así, fina y educada y creí que podía ser posible porque la pelirroja tiene cara de niña bien, pero no. No puede ser.

Esta misma tarde hemos ido a Zara a cambiar algunas cosillas de su cumple que le iban mal de talla y hemos liado una en el probador que los que estaban fueran esperando han debido de pensar que allí estábamos haciendo un teatro de variedades o un ritual de magia negra o domando leones salvajes.

Todo empezó cuando en el probador no había banqueta por lo que para poder probarle la ropa me vi obligada a tirarme al suelo en un ejercicio de agilidad de gimnasta octogenaria porque a mí eso de las cuclillas como que no, que la agilidad no me da para tanto, por lo que al estar sentada en el suelo cual activista del 15 M me era imposible frenar a la bestia en sus intentos por arrancar la cortina, engancharse las perchas en el labio a modo de gótica salvaje o arrancarse la ropa a tirones para después salir corriendo en braguitas por la sección de complementos.

Y en el tiempo que tardé en levantarme –que ya os he dicho que yo la agilidad como que no- la niña se probó unas botas del 37 y una bufanda de bolas para regocijo del personal que como digo, creyeron que aquello era un vodevil.

Para dar la impresión de ser una madre seria le regañé severamente delante de los demás no fueran a creer que por tirarme al suelo soy una tocapiés o una panderona, y la nena pareció entrar en razón el tiempo justo para entrar en otro probador que no era el nuestro y humillar a una preadolescente sin camiseta.

Por supuesto, desistí de probarle más nada y me decidí a salir huyendo de allí mientras la dependienta me decía ‘Pero si son niños, mujer, todos son así, es normal que vayan como locos’ y cuando empezaba a creérmelo vi a dos gemelas de unos 5 años que se miraban al espejo atusándose el pelo y preguntándole a su mamá si podían asomarse al otro espejo y andaban como mi amiga del instituto como deslizándose y sonriendo como si las estuvieran grabando para un programa de la televisión. Huelga decir que iban perfectamente vestidas con sus camisetas metidas por el pantalón corto, sus leotardos blancos impolutos y su felpa en el sitio justo de la cabeza.
Y me giré buscando a la pelirroja porque aquella imagen me había dejado absorta y me la encontré tirada en el suelo, haciendo el puente con la felpa en los ojos a modo de gafas y con más de medio culete blanquecino asomado sobre la cinturilla del pantalón como si fuera un fontanero de película española, mientras chillaba a voz en grito ‘Mira lo que hago, mira lo hago’ y puso tanto interés en hacer lo que estaba haciendo –que a saber qué demonios era- que de una patada echó abajo toda la colección de jerseys de cuello vuelto de la temporada…

Pues eso.

40 comentarios:

  1. Yo me repito a mí misma, "A ver, Eva, que son niños, no muñecos...", pero nada, es entrar a una tienda y empezar a hiperventilar anticipando el desastre. En la única en la que puedo entrar más o menos tranquilamente con ellos es en la tienda Disney, se quedan totalmente absortos con tanta maravilla junta, y aunque correteen mientras yo miro cosas, los dependientes (no se de dónde los sacan, pero son los más amables del universo), solo los miran con una sonrisa beatífica y hacen comentarios amables.
    Ahora que lo pienso, quiero vivir en la tienda Disney...

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  2. Total destroyer. Al rubio lo dejo en casa y yo voy y vengo con las prendas en cuestión, jeje. Si le quedan un poco grandes, pues ya crecerá, hombre! jejeje.

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  4. jajaja, exactamente igual que la mia... es un horror ir de compras con ellas, ya te dije hace algún tiempo que no tengas esperanzas en que con los años cambiará porque la mia va para cinco y sigue igual y es que se parece tanto a la tuya...!!! jajaja....

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    1. Ay, o sea que no hay esperanza!! jajjaja

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    2. Si, mujer,. si hay esperanzas, en la adolescencia, empeorará, querrá probarse la tienda entera sin salir del probador (eso sí, ya te anticipo que elegirá lo que menos te guste a tí, si te deja acompañarla)

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  5. Qué arte, miarma, jajajaja

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  6. A lo mejor tu niña para ojos de otros sí parece una niña bien. Yo también siempre he querido parecerme a esas chicas que parecen perfectas, y pensé que siempre era un desastre hasta que me pasaron dos cosas. La primera es que siempre que iba a Gibraltar, me paraba la policía o cualquier otra cosa así, nunca me registraban ni me decían nada, siempre me dejaban pasar casi sin mirarme. Cuando pregunté el por qué me dijeron "es que tú pareces una niña bien". Ahí está la cosa, parezco, me hizo gracia el comentario. Y la otra cosa es que en mi pueblo se me agruparon un grupo de chicas que se metían conmigo y hasta me amenazaron con darme una paliza. Como ni siquiera las conocía me pareció muy raro, hasta que conseguí averiguar que me quieren hacer daño porque "voy por ahí creyéndome superior". Más gracia todavía me hizo esto, que aquí en Málaga me intento arreglar a diario pero en mi pueblo entro en modo zafarrancho y voy casi a todos lados como una morronga. Mi padre me dijo que lo que me tenían era "envidia", envidia de qué? Si yo no tengo ná. "Envidia de que eres una niña bien, y has conseguido cosas que ellas no pueden ni soñar". Bueeeno, yo solo tengo el bachiller y me estoy sacando una carrera, pero claro, estas niñas no tienen ni la ESO, se quedaron embarazadas con 14-15-16 años (algunas con dos niños colgando del brazo con 19 años), y francamente, vaya como los tienen. A raíz de esto las vi por la calle y las he visto hasta pegarles a sus bebés o ponerles cigarros en la boca. Así que, bueno, soy una niña bien para las chonis, como dijo Julio César, "prefiero ser primero en tierras bárbaras que segundo en Roma". Habrá que conformarse con eso.

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    1. Quién sabe, a lo mejor... y yo aquí criticándola!!

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    2. Yo no veo mal que la critiques, porque lo que haces es alentarla para que sea algo mejor, digamos, para que sea la mejor versión de sí misma. Yo creo que eso es de ser una buena madre. Mucho mejor desde luego que taparse los ojos y pensar que sus hijos son perfectos.

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  7. Yo no lo llevo conmigo cuando le compro la ropa,de momento tengo la talla pillada y lo que le llevo a casa le vale,mas que nada por que como a la mayoría de los hombres, a mi rubito no le gusta ir de tiendas y así yo compro más tranquila.Un besito.

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    1. Ya... pero si no es de compras es de domingueo o en la playa o de compras... ayyy

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  8. jajaja. riete de mi si quieres pero nunca me llevo las nenas a comprarles ropa. Voy sola, y a calculo, se las compro, unque tenga que cambiar 20 veces una prenda. no importa.

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    1. Yo qué me voy a reír si yo iría sola hasta al pediatra!!!

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  9. Te descubri anoche por mucha casualidad y me puse a releer tus entradas y te juro que me sacaste más de una carcajada. Estaba realmente agotada y no podia parar de leerte y de sonreir... de entrada sólo por eso muuuuuuchas gracias!!!! Siento decirte que yo me he enamorado de tu niña, me recuerda mucho al peque mio que es un bicho de los buenos, y aunque me desquicia por otro lado me encanta que sea tan trasto (esto nunca lo reconocere delante suya)

    Lo dicho que tienes una fan más

    Por cierto, si te animas por otro lo mismo no se parecen en nada, los mios son el dia y la noche, eso si, si el peque hubiera sido el primero también me hubiera pensado mucho el ir a por mas

    Lo dicho, que no me lio más, enhorabuena por el blog!!!

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  10. Uff, ya odio probarme yo, verás cuando tenga compañía... Creo que le iré probando la ropita en casa sobre la marcha y lo que no me sirva, lo descambio en su momento si no se ha pasado el plazo jajaja seré vaga!

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  11. Nada Flor yo que tu iría mandando una inscripción para que la SuperNany te hiciera una vista a tu casa, a ver si ella puede domar a la pelirroja.

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    1. No, si lo peor es que si le regaño, viene y se cuadra, vamos que obediente es y no es de muchas rabietas pero su instinto la lleva por el lado oscuro, jajjaa

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  12. Las mia tiene 8 meses y es toda una odisea vestirla asi que cuando tenga 3 años lo mismo ya me colgao de un pino,jajaja

    Un saludo

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    1. Jajajjajaaj, los dos años son peor que los tres!!

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  13. Perfecto para un viernes de risas,pero no desesperes,es más común de lo que parece,los churumbeles lo de ir de tiendas empieza a gustarles,bueno hasta 2 piezas maximo,a partir de ahí comienza el show,así que acabo cogiendo a ojo,el show sigue en casa,pero como que entre 4 paredes no abulta tanto,de todos modos me estoy dando cuenta de que al mayor ya no le convence mucho mi ojo y el pequeño que en eso lo imita,también me lo pone crudo,así que show doble multiplicado por cuatro,ufff como me he enrollado,me he perdido...Lo dicho,que yo suspiro por esos niños de postín,pero que bien me lo paso con mis churumbeles y sus trastadas.En fin...Buen fin de semana.

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    1. A la pelirroja le encanta probarse e ir de compras... pero a su manera!!! jajaja

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  14. ¡GENIAL, SIMPLEMENTE GENIAL! Hacía mucho que no me reía tanto, te agradezco que me hayas hecho pasar un ratico tan bueno.

    Feliz fin de semana.

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  15. Si, yo también he sufrido de esas en Zara precisamente.... Eso sí, a mi niña le encanta enrollarse en la cortina del probador y después intentar salir con el consiguiente peligro de arrancar la susodicha cortina de cuajo "craaaaassssssss!!!". También le encanta mirar en otros probadores y saludar, que como no habla mucho sólo dice "Hola!" y se queda mirando con cara de felicidad y yo muerta de vergüenza cogiéndola del brazo intentando no mirar dentro del probador.
    Lo de probarle ropa es horrible, tanto para ella como para mi, ella porque grita que no quiere y yo porque sudo como una puérpera y encima como estoy gorda entre cuclillas y suelo lo paso fatal, que por cierto, no entiendo como con tanto ejercicio cuando estoy con la enana no adelgazo, te lo juro. Así que últimamente noto que estoy afinando mi ojo con esto de las tallas (que ya sabemos que es un descojono, que lo que en Zara le tienes que coger una talla 3-4 años en Gocco igual es la 5-6....) para no tener que probarle tanto... Buffff.... agotador.....

    Por cierto, yo también soñaba con tener una niña dulce y refinada, sobre todo muy cariñosa y locuaz con la que me entendiera a las mil maravillas. Mi hija en cambio habla poquísimo y no se le entiende la mitad (vivimos en el País Vasco y la pobre tiene un cacao entre el euskera y el castellano que no veas....pobreta), cariñosa lo justo y dulce y refinada nada de nada... es más bien brutita y nerviosa (muy muy nerviosa e inquieta). Aún así, como tú con la pelirroja, no la cambiaba por nada del mundo. Con sus defectos y virtudes, es mi niña y es la mejor!!! JA!

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  16. Jajajaja. Piensa una cosa. ¿A que nunca te reíste a carcajadas con las niñas finas y monas de tu colegio y tu instituto? Pues eso.

    Besotes.

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  17. jajajajaj...la pelirroja no es una niña cualquiera..es única!!! pero te confesaré que yo las prefiero así, como la pelirroja..no tan pitiminís desde pequeñas, esas me parecen repipis!!! la mía y la pelirroja pueden darse la mano...sólo que la mía sólo tiene año y medio..que Dios nos pille confeaos!!!!! un besote y buen finde!

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  18. Oh jojojojo!! Qué tremenda es!!
    Yo lo compro todo sin ellas, hasta los zapatos!. Por que son insoportables!! jajajjajaa.
    Lo del probador, un clásico. Tu no hiciste matronación?. Yo si, y una vez una nena le abrió totalmente la cortina del cambiador a la madre y la dejó ahí en bolas delante de todos! Menos mal que la mujer se lo tomó con filosofía!
    Lo que tu dices, ni al pediatra jaja.

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  19. aj todavia recuerdo una vez en el corte ingles yo probàndome ropa en el probador que era de esos que la puerta no llega abajo del todo vamos que se ven los pies de la gente,mi niño se tira al suelo y sale por debajo, yo medio desnuda cuando consigo salir no lo veo empiezo a llamarle y nada ya escucho en un probador del fondo estoy aquiiì y no podia salir habìa echado el cerrojo y se habìa subido a lo de apoyar la ropa, me tiro al suelo para mirar por debajo y nada el tio llorando muerto de miedo y no era capaz de bajarse y yo con la cabeza metida convenciendole para que dejara de llorar y al final la dependienta llamò a uno de mantenimiento y abriò la puerta desde ese dia el nene se quedò en casa tan a gustito y yo mucho màs paciencia....

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  20. Hola otra vez!

    Ja ja ja ja... Te aseguro q la 1a vez que intenté probarle (recuerdo como si fuera hoy cada una d las prendas...) con 3 años!!! Idem de idem

    En cambio este verano ha sido un lujo...alfunas maNanas de calorazo insufrible...al centro comercial. Como loca probandose medio Zara y medio HM y posando cual modelo de revista :).

    Han tenido q pasar mas o menos 3 años!

    Ahora bien lo que YO QUIERO se lo sigo llevando a casa...es mas rápido y seguro.

    Gracias guapa y sigue disfrutando y compartiendo!

    Teresa

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  21. Ahhhh ,olvidaba lo mas importante!

    No te resignes. Ya tienes a la hija mas buena,y mas mona: la tuya :)

    (igual que cada una de las nuestras!)

    Teresa

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  22. Los niños y niñas "bien", son mi pesadilla,jejeje.Mi hijo es un terremoto sin embargo dejó con la boca abierta ayer a media tienda cuando iba sacando jerseys,vestidos y lo que pillara y corría detrás de mi gritando:"pruébate esto mamá que seguro que te queda bien".:-)

    sin embargo también prefiero ir sola a comprar sin él.

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  23. Hola Flor, me llamo Mar y tengo dos hijos de 8 y 19 meses. Me río tanto con tus descripciones que me veo a mi misma.
    En mi caso desisto de ir con ellos de tiendas, mi truco coger directamente dos tallas de lo que me gusta llegar a casa obligarlos a probarselas sobre todo al mayor bajo amenaza de no ver dibujos, psp ni ds hasta q no vea como le quedan.
    Que no le guste nada porque se llevan los pantalones cagaos, volver a descambiar todo y vuelta a empezar. Pero sólo me vuelvo Mr Hick en casa :-)
    Gracias por entretenernos un rato y hacernos ver que somos muchas las que no tenemos la familia de los brady.

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  24. Sigo prefiriendo a los niños con "personalidad" como tu pelirroja. Desbordan creatividad por los poros...

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  25. y en darle un bofeton ¿no has pensado ?

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