viernes, 8 de junio de 2012

Operación Pañal Fuera II. Orina o revienta. Esta vez sí o sí

Como ya os anticipé con más pena que gloria, hemos reiniciado la Operación Pañal Fuera con la pelirroja, con la misma poca ilusión y entusiasmo que ha puesto Telecinco en la Re-vuelta tostón de Gran Hermano -que no la ve ni la propia Mercedes Milá- y es que ya se sabe que las segundas partes nunca fueron buenas y si lo fueron, nunca lograron despertar el mismo interés que la primera, por agotamiento o por aburrimiento, a saber.

Pues eso mismo es lo que nos ha pasado en casa. Después del sonadísimo fracaso del primer intento y de las arritmias que me provocaron los charcos infinitos y los maratones de lavadoras, hemos iniciado esta obligada segunda vuelta con tan poco crédito y tan seguros –nosotros y el resto del mundo, que una tiene la credibilidad que tendría El Mocito Feliz al frente del Banco de España- de que acabaríamos nuevamente huyendo hacia los Huggies –oh, amigos de toda madre- que apenas si hemos puesto un pinchito moruno en el asador.

Lo cierto es que tras aquellos dos días en el infierno escatológico, yo ya no tenía interés alguno en quitarle el pañal y si por mi hubiera sido, la pelirroja los hubiera llevado hasta la universidad –que para eso hay pañales de adultos, oiga-, pero claro, en septiembre empieza el colegio, el de verdad, y ya me han dicho que allí no aceptan pañales ni mudas y que si la niña no controla el esfínter, me va a tocar ir a mí a cambiarla y, claro, fue visualizarme caminata arriba y caminata abajo corriendo como alma que lleva el diablo –mañana, sí y mañana también- con los ojitos vueltos y el corazón bombeándome en las sienes, para quitarle a la niña la caca aplastada del uniforme, que tuve una revelación divina… y decidí intentarlo de nuevo.

Por supuesto, fue anunciarlo y todo el mundo empezó a hacer porras para ver cuánto tardaría en rajarme y entregarme nuevamente a la celulosa -que yo creo que hasta la señorita de la guardería hizo su apuesta porque últimamente me dedica una media sonrisa socarrona que no sé cómo interpretar-, pero ahí estaba yo, visualizando la caca en el uniforme día y noche, dispuesta a poner firme al esfínter de la nena.

No tengo claro si fue porque ni nosotros mismos creímos que iba en serio –y por tanto, la niña no tenía que enfrentarse a mi cara de desquiciada buscando de reojo pipís clandestinos- o porque la sillaorinal es la repera –y le encanta pasarse horas allí sentada mientras en un acto de surrealismo canta la canción de Pocahontas-, o porque la pelirroja ya está algo más preparada tras el traumático primer intento y ha estado ensayando a escondidas para ser alumna aventajada –seguramente ella también visualizó el uniforme lleno de mierda y temió por su futura reputación-… la cuestión es que llevamos dos semanas y sólo hemos contabilizado unos cinco pipís y una caca –puaj-. Y oigan, eso es para celebrarlo, aunque el pater casi se rompe la crisma al pisar un pipí clandestino y yo me he visto obligada a hacer vida social con el vestido mojado de orín pelirrojil un par de veces, pero podría haber sido peor… Siempre puede ser peor, sobre todo, en cuestiones escatológicas.

El problema es que, con el rollo de bajarse la falda y las braguitas para sentarse en la sillaorinal –que por cierto se me ocurren pocas cosas más asquerosas que vaciar la sillaorinal-, la pelirroja ha descubierto las bondades del nudismo y ahora se pasea por la casa cual Mowgli de la selva reivindicando sus derechos naturales como una hippie trasnochada de los 70’s y no hay manera de vestirla, ni mucho menos de evitar que se baje las braguitas en mitad de una terraza mientras yo trato de tomarme una triste cocacolazero que, ante la sorpresa del espectáculo naturista, espurreo en la cara de mi acompañante, para luego levantarme y perseguirla entre las mesas con las braguitas de Campanilla en la mano ante el cachondeo generalizado del público, que suele animar a la pelirroja a escapar del yugo maternal y de la dictadura textil… Cuánto daño ha hecho el 15M, maremía.


PD. En breve publicaremos los mejores consejos para que la operación pañal fuera funcione a la primera… o a la segunda, pero al menos para que los padres no se vuelvan locos. Locos del todo, quiero decir.

44 comentarios:

  1. Ay! Yo quiero empezar hoy pero tengo miedo. Por lo pronto ayer me hice con un mogollón de braguitas blancas. Es que las únicas que tenía eran las de Campanilla -deben ser un clásico- y otro set de princesas Disney. Las de motivos y colorines las quiero para la casa y las blancas para la calle, al menos me he organizado estilísticamente. Creo que comno soy una cobardicairredenta -así, todo junto- me voy a esperar a que publiques tus sabios consejos. Ji, ji!

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    1. El problema de las blancas es que se ponen más feillas si se hace pis y otros, jajaja... Y si es tan presumida como la mía, va a decir que te las pongas tú, que ella quiere las de princesas. El chonismo impera, jajajja

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  2. Viendo como está el patio, a lo mejor poner a Mocito Feliz de Director del Banco de España no sería tan mala idea...

    Que tal si le pones braguitas de princesas y le dices " si te quitas las braguitas las princesas se ponen tristes porque ellas quieren estar contigo...." o algo asi??....baaaahhh seguro que ya lo has probado y la pelirroja te dijo que las prinzezasssssss quieren ver mundo o algo de esto...


    Buen día!!

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    1. Pues a lo mejor, jajajja...

      Y no, no lo he probado!! Quién sabe a lo mejor funciona... aunque cuando le dije que comieran que las tripas estaban llorando porque tenían mucha hambre -que es lo que me decía mi madre- me miró entre asombrada y aterrorizada, pero siguió sin probar bocado...

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  3. Buah! yo con dos a poco no me suicido. Llevamos un mes y medio y el pipi muy bien, pero las cacas no hay forma. Y los muy cabrones han adquirido nuevos hábitos defecadores, como por ejemplo, cagarse en la bañera, cosa que no habían hecho jamás.
    Me ahorro la descripción para evitaros la vomitona.
    Muy chungo. Mucho.

    Besos, Flor.

    Anna

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    1. Jajajjaja, la pelirroja se hico caca en la bañera en el primer intento, menos mal que se estaba bañando sola y que no estaba puesto el jacuzzi, jajajja... Qué asquitoooo más grande!!
      Y luego dicen que las cacas de los niños no dan asco... Perdón????
      Besos!!

      Por cierto, qué edad tienen los tuyos??

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    2. Que no dan asco???? que no dan asco????? pero si esta mañana, C. ha hecho una del tamaño de un caballo!!! Lo juro.
      Y yo con los mocos y los vómitos tiro, pero con la mierda, no puedo. Y flotando en la bañera con los dos intentando cogerla, directamente es para quitarse la vida.

      Los míos 2 años y 5 meses. Y cañeros a no poder más.

      Arf.

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    3. Uyyy, pues con lo que no puedo es con los mocos... PUAJ!!

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  4. Diooosss!!! Qué miedito me estáis dando todas! Creo que voy a hacer como Macarena y esperar a los consejitos para comenzar la aventura!
    Ya tengo un cajón lleno de braguitas, blanquitas, rosas, de cuadritos, de Dora, de Hello Kitty,... de todo tipo! Ahora sólo me falta VALOR! jejeje
    Buen fin de semana a todas! Besucos

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  5. FLor, mi madre me decía que las flores del vaso se estaban ahogando porque yo no me bebía el cola-cao... o que los chococrispis lloraban porque se ahogaban en la leche... tan credula era, que como se van llenando de leche y vaciando de aire hacen un ruidito y me lo creia!!! creo que el payaso del tazón no ha tenido dueña mas rápida jejejjejeje.

    Suerte con la operacion pañal, mi tío le decía a Manzanita en sus días de naturista que el cucudrulu le comia el culo desnudo.
    Todo un clasico el cucudrulu en casa de mi abuela jejejeje
    Besos.

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    1. Mi madre era experta en torturarnos con el sentimiento de culpa más surrealista!!
      Besos

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  6. Oye, pues parece que la cosa avanza. Si es que la pelirroja tiene pinta de tener muy en cuenta su futura reputación social... Me apuesto lo que sea a que te pide ir al cole con la famosa corona de princesa. Es como una Paris Hilton en potencia. Besotes!!!

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  7. La de los churumbeles la retirada del pañal de maravilla,cuando ellos me lo pidieron, que paso yo de estar con la maleta y la fregona de la zeca a la meca, que una tiene su dignidad jaaaja.Lo criticada que fuí...,que si ellos no van a pedirlo, que a donde van con pañal etc, etc,y yo en mis trece.Me lo pidieron,vaya si me lo pidieron,eso si, con 3 años,menos mal que aún no había empezado el cole.Y directamente al baño, que digan lo qie digan a mí sus caquitas no me huelen a flores.

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    1. yo voy de acuerdo contigo, no me parece bien apurarlos cuando ves que no estan preparados, y si es que eso se ve!, mi hijo cumple los tres en octubre y no lo veo preparado! mucha gente me critica pero a mi me da igual, no se los pienso sacar a la fuerza y si en el cole no me lo lo cambian pues que me llamen por telefono que voy yo encantadisima a cambiarlo pero lo que no voy a hacer es quitarselo porque la sociedad me obliga

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    2. Oye, mi tía lo hizo así con mis primos y le funcionó!! Ellos mismos acabaron pidiéndolo!

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  8. Bueno Flor parece que la cosa avanza...yo os voy a animar un poco, a mi niña le quité el pañal con 1 año y dos meses y sólo se hizo 4 veces pis encima y ninguna caca, a ver que pasa cuando venga la segunda...

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    1. flipo, este caso no es para poner en el guines? conoces a alguien mas que controlara el pis tan pronto? yo un caso así no lo vi en la vida

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    2. Es verdad que hay niños más espabilados para algunas cosas y a otros les cuesta más. A la pelirroja la primera vez le fue FATAL y ahora parece que lo hubiera hecho toda la vida. Tiene mucho que ver con el hecho de que estén maduros en el asunto!

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    3. espabilados si pero con un año y sin pañal!eeso no lo vi en la vida!

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  9. Mi rubito para eso lo pilló rapidito el tema,en una semanita tema controlado.Cuando cumplió los dos añitos se lo quitamos y ahora que tiene tres y empieza el colegio en Septiembre,como ya te conté ayer,se vale el solito par ir meando árboles,farolas,ruedas de coches,lo que le echen.Y he de confesar que en esa semanita que duró el proceso ,también se cagó en la bañera,una sola vez pero esa imagen no la olvidaré en la vida,jaja.Mucho ánimo Flor que no decaiga,tu puedes y tu pelirroja también.Un besito.

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    1. Jajajajja, la caca en la bañera se ve que es un clásico... Algún día haré un post sobre eso, jajajja

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  10. Pufff, pues o estoy en fase de orinal sí, pero pañal también. Que a mí lo de encontrarme pises en el parquet como que no me va mucho. Miedo me da quitárselo, pero mucho miedo.

    De momento en la guardería en las casas de los abuelos se sienta en el orinal sin problema a horas programadas, lo de pedirlo no lo lleva muy bien, casi siempre dice "caca" cuando acaba de hacer pis o caca, pocas veces antes. En casa el orinal lo considera un objeto semi-diabólico en el que sólo se sienta al levantarse por la mañana y (a veces) antes de acostarse.

    Eso sí, al señorito no le dejes un minuto con la caca en el pañal, ¿eh?...

    ¡¡Animo a tí y a la pelirroja, que seguro lo conseguís esta vez!!

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  11. Ánimo, es cuestión de paciencia! Besos!

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    1. Yaaaa, pero es que yo de eso no tengo... jajja

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  12. A ver, lo primero deciros que me habéis revuelto el estómago con lo de las cacas en la bañera, qué asquito más grandeeee!!!!

    Y no es por desanimar, pero la operación pañal de Julia fue en mayo del año pasado, con dos años y cuatro meses (es de enero) y no hemos conseguido que haga caca en el water hasta marzo de este año!!!! Ese memorable día fué el 19 de marzo, y fue el mejor regalo para su padre y para mí, porque era el santo de los dos y el día del papi. Os juro que lloré cuando vi los mojones en el sitio correcto, me emocioné y le dije que era el mejor regalo de santo que me habían hecho nunca, imaginaros la cara de la pobre con todo eso del santo y demás.

    Ahora me alegro que en la guarde empezara mi hija la operación pañal el curso pasado, porque sino en septiembre, cuando empiece el cole, iba a ir yo también corriendo del cole a casa y de la casa al cole con las bragas de mi hija en la mano.

    Besicos.

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    1. jajajajjajaja, es genial que el mejor regalo sea una caca en un orinal, qué vida perruna la de la madre!! jajajaja... No me extraña que se quedara a cuadros!!
      Besitoss

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  13. Nosotros vamos a empezar este fin de semana, aunque antes me tengo que pasar por el Primark para agenciarme unas cuantas bermudas y calconcillos...

    Estoy ya con tembleque sólo de pensarlo, pero bueno, es algo por lo que hay que pasar, no? Como sacarte el carnet de conducir..

    Ains, cuántos sufrimientos por estos micos ;)

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    1. Yo nunca me saqué el carné. Ahí lo dejo, jajajja

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  14. http://www.facebook.com/#!/photo.php?fbid=381081188600673&set=a.208951619146965.48801.191699494205511&type=1&theater

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  15. queria poneros un enlace de un articulo que leí pero no me salió bien así que lo copio-pego:

    ESFÍNTERES: CONTROL Y AUTORITARISMO

    Si estuviéramos en una isla desierta con nuestros niños, y contempláramos al bebé humano, con la misma celeridad con la que observamos a los animales, constataríamos que el control de esfínteres real se produce mucho más tardíamente de lo que nuestra sociedad occidental tiene ganas de esperar. Lamentablemente, en lugar de examinar cuidadosamente cómo suceden las cosas, elaboramos teorías que luego pretendemos imponer esperando que funcionen.

    Hemos impuesto a los niños el control de esfínteres alrededor de los dos años de edad, con lo que este tema se ha convertido en todo un problema. Si observáramos sin prejuicios el proceso natural, estaríamos ante la evidencia de que los niños humanos la realizan después de los tres años, algunos después de los tres años y medio, o incluso después de los cuatro años. ¡Qué importa!

    Sin embargo los adultos -sin pedir permiso a los niños- ¡Les sacamos los pañales mucho antes! Esto significa que les arrebatamos el sostén, la contención, la seguridad, el contacto, el olor, agregándoles la exigencia de una habilidad para la cual no están aún maduros. Que el niño nombre “pis” o caca” no significa que cuente con la madurez neurobiológica para controlar dicha función.

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    1. Sacar los pañales porque “llegó el verano”, decidir que ya tiene dos años y tiene que aprender, responde a la incomprensión de la especificidad del niño pequeño y de la evolución esperable de su crecimiento. Cabe preguntarnos porqué los adultos estamos tan ansiosos y preocupados por la adquisición de esta habilidad, que como otros aspectos en el desarrollo normal de los niños,"Controlar esfínteres no se aprende por repetición, como leer y escribir. Se adquiere naturalmente cuando se está listo, como la marcha o el lenguaje verbal."

      Ahora bien, si no estamos dispuestas a rendirnos ante la sabiduría del tiempo interno de cada niño, las mamás lucharemos contra los pis que se escapan, las bombachas y calzoncillos mojados, las sábanas y colchones al sol, los pantalones interminables para lavar, mientras acumulamos rencor, hastío y mal humor en la medida que creamos que nuestros hijos “deberían haber ya aprendido”. En cambio, si dejamos a los niños en paz, después de los tres años, o cerca de los cuatro años, (sin olvidar que cada niño es diferente) simplemente un día estará en condiciones de reconocer, retener, esperar, ir al baño, sin más trauma y sin más vueltas que lo que es: controlar con autonomía los esfínteres.

      A mi consultorio llegaron durante años niños con problemas de enuresis de 5, 6, 7, 8 años e incluso de mayor edad. La mayoría de ellos, se hacen pis sólo de noche, mientras duermen. Invariablemente les han sacado los pañales alrededor de los dos años. Los casos de enuresis son muy frecuentes, pero habitualmente no nos enteramos porque de eso no se habla. Total quedan como secretos de familia. He comprobado que cuando las mamás aceptan mi sugerencia de volver a ponerles pañales (caras de horror), los niños los usan el mismo lapso de tiempo que hubiesen necesitado desde el momento en que se los sacaron hasta que hubiesen podido controlar esfínteres naturalmente. Como si recuperaran exactamente el mismo tiempo que les fue quitado. Y luego, sencillamente se acaba el “problema”. Hay padres que opinan que “es contradictorio volver a poner un pañal una vez que se tomó la decisión de sacarlo”. En realidad en la vida probamos, y damos marcha atrás si es necesario y saludable.

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    2. Simplemente diremos: “creí que estabas listo para controlar los esfínteres, pero obviamente me equivoqué. Te voy a poner el pañal para que estés cómodo, y cuando seas un poco mayor, estarás en mejores condiciones para lograrlo”. Es sólo sentido común. Se alivian las tensiones y finalmente el control de esfínteres se encausa.

      Los niños -frente a la demanda de los adultos- hacen grandes esfuerzos para controlar sus esfínteres, pero ante cualquier dificultad emocional -por pequeña que sea- se derrumba el esfuerzo desmesurado y se escapa el pis. Luego vienen las interpretaciones: “me tomó el tiempo”, “me lo hace a propósito”, “él sabe controlar pero no quiere”. Entiendo la presión social que sufrimos las mamás. Hay jardines de infantes que no aceptan niños en salas de tres años con pañales. Hay pediatras, psicólogos, y otros profesionales de la salud, además de suegras, vecinas y amigos bienintencionados que opinan y se escandalizan. Pero es posible sortearla con un poquito de imaginación: los pañales son descartables, baratos y anatómicos, lo que les permite a los niños ir a jugar, ir a un cumpleaños, al jardín, sin tener que pasar por la humillación de mojarse en todos lados. Hay quienes no quieren ir al jardín a causa de la probabilidad de hacerse pis. Otros se vuelven tímidos, otros especialmente agresivos mojando cuanta alfombra encuentran a su paso.

      Por otra parte, hacer “pis” no es lo mismo que desprenderse de la “caca”. Muchos niños que controlan perfectamente el pis, piden el pañal para hacer caca. Es importante que les ofrezcamos lo que están pidiendo, porque nadie pide lo que no necesita. ¿Cuál es el motivo para negárselo?

      Yo espero humildemente que alguna vez nos demos cuenta del grado de violencia que ejercemos contra los niños, envueltos en exigencias que no pueden satisfacer y que se transforman luego en otros síntomas (angustias, terrores nocturnos, llantos desmedidos, enfermedades, falta de interés) que hemos generado los adultos sin darnos cuenta.

      Acompañar a nuestros hijos es aceptar los procesos reales de maduración y crecimiento.

      Dejémoslos crecer en paz. Alguna vez, cuando sea el momento adecuado controlarán sus esfínteres naturalmente, así como una vez pudieron reptar, gatear, caminar, saltar, trepar y ser hábiles con sus manos. No hay nada que modificar, salvo nuestra propia visión.

      Laura Gutman, terapeuta familiar y escritora.

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    3. Muchas gracias, guapa!! Así me gusta, creando corrientes de opinión!!
      Besos

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  16. joooo que largo, tuve que hacerlo así en varios tomos jeje que no me dejaba ponerlo en un solo comentario... pues eso, que yo no me voy a agobiar con el tema, si quiere bien pero si no no lo obligo

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    1. Muchas gracias por colgar el artículo!!! Es muy interesante!

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  17. Muchas gracias Alí, un artículo muy interesante. La pena, en mi caso al menos, es q en el cole no la admiten con pañal y tenemos q quitarlo antes de septiembre si o si. Veremos q tal se nos da. Besucos y ánimo para todas

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  18. Muy bien dicho Ali,no creo en la maternidad de manual ni de sociedad,creo en que soy feliz dejandolos decidir en lo que concierne a su vida, enseñandoles a caminar pero no haciendoles el camino.La de los churumbeles os saluda.

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    1. Si yo dejara decidir a la pelirroja tendría que llevarla todos los días en bolas al parque de columpios, jajajjajaj
      Besitos!!

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  19. A ver chicas, espero que os sirva, el mio tiene 18 meses a si que hasta el año que viene no me toca, pero el otro día oteando vi un blog de padres en el que se decía que en otras culturas quitan el pañal mucho antes que en la nuestra y lo hacen con el culete al aire del bebé y tú haciendo un ruido como de sssshhhhhh que les da ganas de orinar por el reflejo de micción; como cuando te estás meando y abres un grifo que aún te da más ganas. Si os interesa os digo el nombre de la página.

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    1. Sí!! Yo también lo he leído y me pareció curiosísimo!!

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