miércoles, 17 de julio de 2013

Razones para evitar macroquedadas con la familia como la de ayer


1.- Porque la familia siempre es un infierno aunque se te olvide de una vez para otra. Porque son muchos y muy ruidosos y nos temen en todos los restaurantes donde llegamos como elefantes en una cacharrería, pidiendo las cocacolas repetidas y luego fingiendo que no lo hemos hecho para cabreo y desconcierto del camarero que ya decide no hacernos caso en el resto de la noche. Y no le culpo.

2.- Porque la mamma sigue siendo la jefa del clan y manda cual jefe narco colombiano, amenazando a todo aquel que le chiste. Así, si estoy con mis amigas y sus hijos pasadas las nueve de la noche, me telefonea para llamarme al orden y mandarme a casa de inmediato, pero si estoy con ella y quiere un helado de Tutti Fruti de la heladería de la otra punta de la ciudad, ya le da igual que sea la una de la madrugada y la pelirroja esté dando cabezadas sobre la tarrina de chocolate como una octogenaria en la sobremesa, el helado hay que comérselo.

3.- Porque la pelirroja se acaba durmiendo y no durmiendo normal sino durmiendo nivel ‘estoydesmayadaypesoquincekilosmásdelonormal’ y aunque trates de despertarla –por las buenas o por las malas- y la pongas en el suelo para que ande como Lázaro, la niña no se despierta y cae hincada de rodillas como si hubiera visto una aparición mariana. Y de ahí al desplome sólo hay un paso. Que mi primo Diego acabe portando sus 24 kilazos de pelirroja cadáver es parte indiscutible del plan. Gracias a Dios, mi reciente cesárea me libera de tal tarea.

4. -Porque el pater se queda en casa con su aire acondicionado y con el cigoto y justo en esa tarde ha sido un niño modelo, sin llantos, sin protestas, sin querer que lo cojan y además ha hecho caca dos veces. Entretanto, el pater hubiera podido terminar dos libros, limpiar la cocina y repasar la tabla periódica –haciendo especial hincapié en las valencias-, pero se ha decantado por la vida contemplativa. Y tampoco le culpo. Sólo le envidio.

5.- Porque llega una a casa con ganas de arrancarse los ojos de las cuencas y tirarlos por el wc, con los nervios destrozados como Mercedes Milá en un mal día y con tres años menos de esperanza de vida.


22 comentarios:

  1. Una vez más... ¡Gracias! Por hacerme parecer normal... Pienso exactamente igual que tú. Lo del Pater me ha llegado al alma... ¿Son todos iguales?

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    1. Para ser justas diré que el pater es más que apañado,pero que tiene mucha suerte, también!!

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  2. En esos casos, no hay nada como el espíritu de sacrificio, y quedarse con cigoto (pobrecico), haciendo hincapié en lo muuuuuucho que te gustaría ir a la reunión, pero es que el nene te echa de menos......Y no, que no insistan, que tu por cigoto te sacrificas hasta el infinito y más allá.
    Ay! Qué poco reconocida está la vida contemplativa...
    Un besote.

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  3. jajaajaja te leo desde hace poco, y me sacas una carcajada en cada uno de tus blogs, que grande eres y que razón tienes!!!

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  4. Y lo bien que os lo pasáis? Y las risas que os echáis? Y lo feliz que llega la pelirroja a casa? Jeje. A mi me encanta quedar con mi familia, si bien es cierto que me pasa un poco como a ti pero cuando llevamos un tiempo sin vernos les echo un montonazo de menos y hasta añoro sus manías y las cosas que en otros momentos juro que odio...

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    1. Sí estas cosas suelen oler mejor de lo que saben!!

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  5. En mi familia que es muy muy grande, cada vez que nos juntamos nos lo pasamos genial y los peques disfrutan como nunca. Pero también es verdad, que en más de una ocasión alguno sale peleado y se va (aunque el enfado se pasa pronto)

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  6. Qué no darIa yo por una juerga familiar de esas... Qué nostalgia por Dios! Y es que yo con la familia soy muy "ni sintigo ni con ti".

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  7. A mi me encantan las reuniones familiares... Me hago la madre panderona y me desentiendo de mi gordita el tiempo q dure el evento! Se pasa el día entre abuelos, primas y tías... Y encima ese día no cocino! Un chollazo, oiga.
    Por cierto, genial (a la par que escatológico) el post de ayer.
    Besucos

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    1. Uf, yo puedo ser menos panderona que nunca porque la mamma me pone firme! jajaja

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  8. lo que cuenta es que puedas salir a respirar aire puro sin el cigoto. la próxima vez acuérdate de dejar también a la pelirroja con el pater jeje

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    1. Cualquiera la deja sin ir!! Lo de ayer fue una procesión de la Virgen del Carmen y la niña estaba entregadita!

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  9. ufff cuanto te entiendo... lo peor los comentarios de los demás familiares sobre los niños!!! Se levanta de la mesa? Come demasiado pan, no va a comer! Vete a sentarte con tus padres... pero es muy movido no???
    Yo mataría a todo el mundo

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  10. Si es que las macroquedadas deberían estar prohibidas por ley o, al menos, subvencionadas. Un besote.

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  11. Doy fe de todo jajaja, sobre todo de la cara de "no pasa nada voy bien"..lease "no puedo mas" de Diego llevando a la pelirroja a cuestas xD. Si es que nuestra familia no es normal...o si?

    Un besazo guapa.
    Tu prima Elena

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  12. El punto 5 me ha dado agujetas de la risa. Me apunto tu blog en favoritos que necesito reírme a menudo!

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  13. Totalmente de acuerdo con Fifi! Lo que peor llevo de las quedadas familiares son los comentarios, ¿por qué tienen que meterse en todo tanto?? Por Dios, es un estres! Y eso añadido a que soy un 10/10 de madre indecisa, es que lo paso fatal, pero también los añoro cuando no estoy con ellos. Ni contigo ni sin ti, nunca mejor dicho :(

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