viernes, 18 de mayo de 2012

Manipulaciones y otras argucias


Aunque toda madre de bien se niegue a admitirlo en público -por aquello de que una madre ha de ser toda bondad y comprensión- el arte de la manipulación es, sin duda, una de las herramientas más importantes que se necesitan a la hora de educar a un niño, aprovechándote de que aún no tiene todas las neuronas desarrolladas y partes con una ventaja intelectual similar a la que hoy tiene Punset sobre nosotros o mi yo premadre con sus descansos diarios, frente a mi yo actual, maltratado por las circunstancias maternales.

Imagino que muchas madres entregadas se rasgarán las vestiduras al leer esto por aquello del diálogo materno filial y la negociación educada, que no digo yo que no funcione con niños de comportamiento habitualmente civilizado, pero prueben, queridas amigas, a intentarlo con una pelirroja en estado de histeria, escondida en los bajos de una estantería de Zara, lamiendo las mangas de las camisas de seda.

Así que no me ha quedado otra que buscar la manera de conseguir lo que quiero –lo que quiero no, lo que necesito, lo que quiero es un viaje a Bali- sin tener que amenazar o levantar la voz, que ya me voy haciendo conocida por esta faceta ‘amorancada’ y ya mismo me niegan la entrada a las tiendas de bien.

Que quieres que la niña se tome el biberón, pues le dices ‘Claro, es que tú eres muy chiquitilla y no sabes, si estuviera aquí tu prima Maribel se lo bebía rapidísimo’ y te lo arranca de las manos, herida en su orgullo; que quieres que la niña se salga del probador donde se ha encerrado, pues le dices ‘Mata todos los bichos que hay ahí, que me dan susto’ y sale que se las pela, o si o si se tira al suelo con una rabieta ‘claro, tú te puedes tirar porque no eres princesa, porque a las princesas, que son muy finas, les da asco tirarse al suelo’ y se levanta de un salto al grito de ¡yo sí zoy princezaaaa!. Y así siempre.

Lo curioso es que yo me creía muy lista y muy ganadora con estas técnicas que he venido depurando desde los primeros meses de vida de la pelirroja, pero últimamente he empezado a sospechar que ella tiene sus propios métodos para manipularme a mí…

Que si vamos al súper –en plan excursión al infierno- y le niego una tableta de chocolate blanco: en el siguiente pasillo finge que se ha dado un cosqui y llora hasta que me ablanda el corazón y le entrego la mercancía. Y digo que finge porque lo curioso es que nunca veo el golpe, ni hay moratón, ni chichón, ni la piel enrojecida y siempre pasa en el mismo pasillo… O justo cuando es la hora de dormir y no quiere hacerlo, me da besos como una loca, me dice cuánto me quiere y si querría ver con ella a Epi y Blas, todo en su idioma de media lengua y con los ojos entornados…

Y parece ser que no es la única manipuladora infantil, que hace poco me comentó una lectora de este blog, que cada vez que entraba en Zara, su niño decía que se hacía pipí, mucho pipí o caca, que es peor, y la pobre tenía que salir corriendo como alma que lleva el diablo a cualquier baño público a sentar al nene que, por supuesto, no hacía nada y se le quitaban repentinamente las ganas hasta que nuevamente entraba en la tienda… Quién sabe a lo mejor trabaja para la competencia, le dije yo, pero enseguida empecé a atar cabos y a darme cuenta de que mi supremacía intelectual frente a la pelirroja no era tal y que la manipulación, en esta relación, era una herramienta bilateral.

Ya sabía yo que los Little Einstein no podían traer nada bueno.

27 comentarios:

  1. Totalmente cierto,yo uso las mismas técnicas con mi niña pero cada vez hacen menos efecto sobre todo en público porque ya sabe que cuando estamos en el centro comercial no la dejo berrear tanto como en casa. Cuando quiere algo de mí me dice mami con una carita para comérsela como si no hubiera roto un plato.Y lo que nos queda que aún no tienen ni 3 años...

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  2. el mio es más rutinario es hombre y genética vasca, encuanto le voy cebando acepta todo, o casi todo, lo de las tiendas es prohibido porque se pone a correr como un poseso hasta que le prometo que nos vamos

    Muy buena entrada señora madrugadora ;-)

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    1. A la mía también le funciona lo de cebarla... Llevo un arsenal de chuches en el carrito para que se quede sentadita, jajajja

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  3. ¡¡A ver si la técnica de la manipulación la aprenden en el universo paralelo!!!

    Me pasa como a Nerea, mi pitufo es hombre = más simple. No me manipula (todavía... cuando se de cuenta de que me derrito cuando de repente me grita ¡guapa! ya veremos...)

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  4. Aprended, madres del mundo!!! jejejeje
    Mi madre después de que yo estuviera toooodo el santo mercadillo llorando agarrada a su pierna al grito de "comprame, comprame algo" me la jugó a mí. Me llevó al mismo mercadillo el sábado siguiente y desde que entramos hasta que salimos empezó a llorarme "comprame, comprame, comprame" como una niña pequeña.
    No volví a beerrear en una tienda, ni mercadillo ni volví a pedir que me comprara algo. Tenía 3 años.
    Besitos.

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  5. En mi caso lo que mejor funciona, al menos de momento, es pasar completamente de él. Que comienza rabieta: yo con toda mi calma saco el movil, abro el apalabrados y, normalmente, antes de escribir una palabra ya le diciéndome: "portá bien, mamá, portá bien"...

    Lo malo es que sé que el truquito no me va a durar eternamente...

    Besitos

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    2. Sí??? Qué suerte!!! Yo paso de la pelirroja y hasta me escondo para que se asuste... y pasa, ella sigue a lo suyo!!

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  6. Ay qué linda, diciéndote qué ella también es princesa...Ya lo decía uno de estos biólogos, evolucionas o mueres, vas a tener qué pillar in fraganti a la pelirroja en una de esas escapadas furtivas al pasillo de los chichones, porque Dios me perdone, según describes a tu hija y con una dosis extra de glucosa en el cuerpo ya no me la quiero ni imaginar...A los Speedy González!!

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  7. Me la estoy imaginando con vestido de princesa y un montón de bragas unas encima de otras pataleando en el suelo y me troncho yo sola, jajaja.
    Lo de los bichos es una artimaña sucia, muy sucia. Hasta a mí me harías salir con eso, jajaja. Besotes.

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    1. Jajajjaja, es que a veces hay que sacar la artillería pesada!! Es eso o que me prohiban la entrada a Zara. Y eso no podría resistirlo!!! jajjajaja

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  8. JAJAJA yo soy esa lectora, la del niño manipulador de Zara jaja. Mi hijo sabe mucho de eso, seguramente aprendido de mí que soy como tú has descrito en ese aspecto..jeje. Te voy a contar la última que me ha hecho. Le ingresaron en el hospital por una infección en la rodilla... Resulta que el tío estaba encantado de estar allí (no colegio, todo el día conmigo a su lado, familiares que le visitan, regalos, tele todo el rato...). Pues cada vez que yo le tocaba (o rozaba) la rodilla gritando del supuesto dolor:¡¡¡ me dueleeeeeeeee!!!. Aproveché un momento que estaba totalmente distraido viendo la tele para palparle el bulto de la rodilla sin que se diera cuenta, y apretando, y ¿te puedes creer que ni se inmutó??? o sea al señorito no le dolía ABSOLUTAMENTE NADA, y estaba fingiendo que le dolía para quedarse más tiempo en el hospital. Con 3 años y medio!!! Claro que no sé por qué me sorprendo si me hace millones de estas jaja.

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    1. Jajajajjaja, el nene va a crear escuela!!!

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    2. La mejor de las manipulaciones que me ha hecho es esta, mientras desayunamos:

      - Mamá
      - Qué
      - ¿Te digo una cosa? Que te RE-quieroooo!!!
      - (Yo con la baba caida por todos lados) Ayyy y yo a ti cariño y yo a ti
      - Mamá
      - Qué, tesoro
      - ¿Me perdonas la leche?

      JAJAJJA

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    3. jajajajajajajajajajajajajajajaj

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    4. El mundo de las manipulaciones infantiles no tiene fin, y encima se reciclan y se superan a sí mismos.
      A mí me gana, casi siempre, una de sus últimas: quiere ver a los Gormitis, su padre le dice que es para niños mayores, entonces dice:"mamá yo, ya soy mayor, y duermo solito, puedo ver a los Gormitis", tanto poderío en un niño de 2 años, me conmueve, llega la noche, ve los Gormitis, y a la hora de dejarlo, me dice: "Quédate, mamá, no ya eres grande, y dice: Ya no quiero ver a los Gormitis, quédate!!...tendrán cara...fui valiente, fuerte, y no me quedé...

      Y de estas tengo tantas que vergüenza me da confesar como me las mete dobladas, jejeje

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    5. Qué listos son!! Y cómo caemos... SIEMPRE!!! jajajja

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  9. De verdad que lame las prendas de seda? Y está rico?. Es que hay un Zara(milagro!) aquí y bueno como que a lo mejor hay que probarlo a ver...
    Ahora en serio, mi Chiquitina(si, la del CHICKEN!) desde que salió la última del gato con botas le imita, poniendo los ojos grandes...y claro, me derrite! Y me parto de risa. Le hago fotos y todo.
    Pero me resultó curioso que ninguna mencionara el lenguaje corporal. Cantar y ponerte a recoger el suelo al ritmo de una canción o cuando quieres que salgan de un sitio hacer las hormiguitas van marchando de una en una y pisotear bien fuerte, como si fueras un soldado. Te vas y ellos te imitan.
    Si, lo sé. No tengo ni pizca de vergüenza.

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    1. A ella lo que más le gusta lamer son los espejos, pero sí, las prendas también las chupa... Ay!
      No había probado lo de hacer el majara (léase con todo respeto) para llamar su atención cual flautista de Hamelin y mira que hago el tonto por la calle... jajajaja. Será cuestión de probar!!!

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    2. Majara es mi otro nombre...

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  10. Hago un voto por la manipulación parental asumida, y sin complejos! Mi hija tiene sólo 5 meses, así que aún no he comenzado a poner en práctica con ella esas argucias discursivas, pero tengo clarísimo que cuando sea más grande, lo haré.
    Me encanta tu blog, que descubrí hace muy poco. Te leo, además, desde el otro lado del Atlántico.
    Te invito a mirar un blog sobre mi experiencia de madre primeriza, que abrí hace poco: http://mividaconolivia.wordpress.com/
    Un abrazo
    Juliana

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  11. Uy, yo todavía no he llegado a esa época, pero después de leer este post, me voy preprando... jaja.

    batallitasdemama.blogspot.com

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  12. hola, acabo de conocer tu blog y reconozco que es divertido, escribes muy bien (eres periodista claro...)y tienes un sentido del humor buenisimo pero no puedo estar mas en desacurdo con casi todo lo que escribes! a ver, yo entiendo que escribes todo en tono sarcastico y no dudo de que quieres muchisimo a tu hija pero es que da la impresión de que la maternidad es un horror, ya desde el embarazo y joba, me da pena si de verdad piensas eso pero es que yo tengo dos, uno de casi tres y otro de 5 meses y de verdad que no pienso esas cosas que tu escribes para nada, yo ni ojeras, ni noches en vela, ni voy desastrosa porque no tengo tiempo para arreglarme...nada de eso! leí en una entrada que te imaginabas la maternidad como que ibas a estar monisima con el niño super arregladito y todo eso, pues si que es posible! yo llevo a los dos hechos unos pinceles (aunque luego se manchen, hay lavadoras!) incluso en la entrada del gigantocarro discrepo, yo me compre la inglesina clasica de ruedas grandes y me encanta! vale que no es tan comoda de meter y sacar del coche como la de bastones pero la use un monton con el primero y la estoy usando ahora con el segundo y lo de llevar a los niños en pijama, ni de coña!!! unico por la noche..jejeje, ah, y lo de que cuando te ponen el niño encima se te olvidan los dolores del parto en mi caso si que fue cierto!, y por las dos veces, y eso que tuve dilataciones laaaaaaargas pero al ver el niño se me olvidó por completo! bueno,como me enrollo... bueno, espero que si un dia te decidas por otro y cambias el titulo por "hijas no hay mas que dos..jejejeje" pues veas la maternidad de otro modo o te toque un bebe mas tranqui! saludos!

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